Escribo estas líneas para mi querida Logia Valparaíso 202, cuestión que es un desafío no menor, pues en alguna forma debo trazar de un núcleo muy cercano, algo así como anotar sobre la familia, en realidad algo más que la familia ya que, aquí he elegido estar.
En efecto, hablar de quienes se aprecia, quiere y respeta es hablar de los íntimos, de quienes te acompañan en tu transitar y van por un camino en búsqueda de un fin a lo menos parecido. Es decir, es hablar de hermandad y de fraternidad.
La hermandad es esencialmente lo que he vivido en este apreciado espacio donde semanalmente nos juntamos. Aquí se vive la fraternidad, la cual fue la razón principal que me motivó a reingresar a la orden luego de 29 años de sueño. No me equivoqué cuando acepté ingresar de nuevo a esta Logia.
La fraternidad, respeto, empatía y humildad de los hermanos son las principales características que aprecio de sobremanera y valoro en este espacio. Aspectos que me permiten asistir y sentirme “como en casa”. Estos valores que aquí he visto que se practican, son en mi modesta opinión, el soporte para permanecer, especialmente para quienes recién se integran.
Nelson Aguilera Asenjo
Valparaíso Cerro Arriba Hace veinte años fuimos testigos privilegiados de la gestación de un sueño masónico que nos desafiaba a abandonar nuestra zona de confort y a encarar como Valle un estilo de trabajo iniciático más horizontal, donde los espacios Logiales se...
